Cinema Recensioni (DVD): C.R.A.Z.Y.
Jean-Marc Vallée ha dirigido una película estupenda.
Suerte la nuestra que en ese hermoso pais que es Canadá, los directores de cine hagan películas como esta, mucho más cercanas a un símil de cine Europeo que al de sus propios vecinos, esos que hasta lo más pequeño hacen con grandilocuencia.
Me perdí esta película en cine por falta de tiempo, pero recuerdo que la habían pintado bastante bien en multitud de webs y medios... sin embargo, no recuerdo por qué, no la vi en cine.
¿De qué trata Crazy? Quizá sea un tema muchas veces visto, pero pocas veces ha sido narrado de la manera tan extraña -en el buen sentido- como en esta cinta.
Desde pequeño Zack siente que no es como sus hermanos, que no es como su padre quiere que sea.
En una época de cambios drásticos -entre los 60 y 70- nace Zack, crecerá a la sombra de sus tres hermanos: un chulo fumeta al que le encanta traer mujeres a casa y con el que se llevará bastante mal, otro con el cerebro en los biceps y otro que lee cada instante de su vida, incluso los botes de tomate... posteriormente tendrá otro hermano, con el que tampoco tendrá una relación demasiado importante...
Sumido entre la música de Pink Floyd, Los Rolling Stones o la que tanto gusta al protagonista, la Space Oddity de David Bowie, entre otras, la triste vida de Zack no es más que la búqueda de lo correcto, el crecer física y sentimentalmente como mandan las órdenes tradicionales en una sociedad todavía poco acostumbrada a los cambios que ahora mismo tenemos. El liberalismo sexual, religioso y la tan perseguida discriminación por la raza que tanto disfrutamos en nuestro tiempo -o eso decimos- no era tan clara hace treinta años...
C.R.A.Z.Y. es ese canto desenfadado a la libertad tantas veces visto, a la no opresión familiar en las decisiones personales más íntimas, y también un paradigma de la familia tipo de hace unos años. El protagonista sin duda busca la aprobación de su padre ante los caminos que se le abre en su vida: "mi felicidad o la de mi padre" eso es lo que se plantea. Quizá sea el rarito de la familia, o eso es lo que opinan sus hermanos, sus compañeros (en definitiva todos menos su madre), pero finalmente acaba siendo el único con dos dedos de frente, ese que mira otros campos antes de mirar sólo por lo suyo... cuando se da cuenta del daño que puede hacer, tomará el camino correcto, no el que más le beneficia...
Con un ritmo acelerado y una puesta en escena poco convencional, C.r.a.z.y. nos va sorprendiendo plano a plano y secuencia a secuencia; su música se convierte en otro personaje, en un medio de escape para el protagonista y en algo delicioso para nuestras orejas...
Gran guión, no por lo que cuenta sino por cómo lo cuenta, con grandes diálogos que en un principio son bastante cómicos, pero sin dejar ese pequeño ápice de dramatismo que se nos muestra, y que irremediablemente es mucho mayor de lo que se nos quiere decir en un principio.
Quizá la cinta flojee un poco en ese viaje a Jerusalem, no por el viaje en sí, que está bien, sino por lo del desierto, que dura muy poco, pero que es totalemente innecesario.
Creo que por el resto es una película notable, rara, extravagante, humorística, conmovedora y terrible, todo ello interpretado con maestría por su protagonista, el desconocido Marc-André Grondin.
Lo mejor: el extraño mix que es la película, mil veces contada pero no de esta forma, lo cual la hace bastante especial. Los personajes y sus actores, la puesta en escena y la música.
Lo peor: cierta secuencia desértica de Jerusalem...
Las Frases:
-Zack: Quiero ser como el resto.
-Señora sin nombre: Gracias a Dios nunca lo serás.
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-Padre de Zack: No entiendo como a alguien le puede gustar meter su pene entre dos nalgas.
-Su mujer: Qué mala memoria tienes...
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-A veces me pregunto qué hacemos rezándole a un melenas que se pasa el día de garbeo con una panda de tíos vestidos con faldas, es sospechoso.
Nota:
Trailer: