Cinema Recensioni: Inland Empire...
Una mujer que protagoniza un film maldito y que parece destinada a flirtear con su compañero de reparto, estando casada... ese es el punto de partida de la película.
Abandonen toda esperanza de disfrute todos aquellos que no vean nada en claro en películas de Lynch como Carretera Perdida o Mulholland Drive. Pero si no os importa el hecho de ver siempre algo con inicio-nudo-desenlace y os atrevéis con tres horas de sensaciones, Inland Empire es vuestra película.
En Carretera Perdida y Mulholland Drive Lynch ya nos lanzó más de una pista de que algún día veríamos de alguna forma la historia de Inland Empire, de hecho se puede decir que es una especie de colofón a una trilogía no oficial con ésta última como final.
Si en la filosofía Platónica la figura del Demiurgo es una entidad hacedora, no creadora, pues da forma a la materia a partir del caos, se podría hacer un símil diciendo que Lynch da forma a las perversiones, a las pesadillas y a las sensaciones cual Demiurgo para convertirlas en imágenes en movimiento, con un punto álgido en el que el todo converge: Laura Dern.
Laura Dern no es más que la personificación de cuatro mujeres: Nikki, la mujer que se tienta a lanzar los tejos a su compañero de reparto antes incluso de que empiecen a rodar; Sussie, la mujer que Nikki interpreta en la otra película y que engaña a su marido con Billy (Justin Theroux); Alguien anónimo interpretado por Laura Dern y que cuenta a un personaje diferente la historia de su vida, y finalmente la mujer de Polonia que desde el principio de la cinta ve todo lo ocurrido a través de la televisión, todo el tiempo llorando ante el drama de la vida mientras Laura Dern le ofrece la posibilidad de vivir todo eso, de vivir en definitiva, el cine.
Lo que une a todas las mujeres (mundos) es el marido, interpretado siempre por el mismo personaje/actor pero en diferentes circunstancias que van desde el que pega y maltrata hasta el que acepta un hijo ilegítimo. El personaje de Nikki parece ir buscando entre todas esas posibilidades la ideal para la mujer polaca hasta que la encuentra, por lo que atravesará el pasillo que une los mundos para aparecerse frente a la mujer y darle la oportunidad de tener esa vida. Fantástico final, si es que esa es la interpretación, porque siendo un poco menos rebuscado podría encontrar parecidos con el fantástico libro de Ray Bradbury "Matemos Todos a Constance", en el que una mujer llegará demasiado lejos para poder conseguir un papel. En Inland Empire podríamos cambiar un poco la frase y decir "una mujer que llegará demasiado lejos al interpretar un papel". Pero interpretaciones aparte...
¿Quieres ver? Dime que ya me conocías... puedes cerrar los ojos y no mirar, pero da igual, atrévete a mirar o serán los otros sentidos los que te lleven a las perversiones y a la crueldad del Imperio Interior, de las pesadillas... disfruta de los 172 minutos de Inland Empire porque para eso es, para disfrutar y para sentir, para aterrorizarte. Sumérgete en sus mundos paralelos, vigila al paradigmático sitcom de los conejos (me encantó), observa los números musicales de las prostitutas, llora junto a Laura Dern en ese plano en el que en sus ojos se deposita todo el drama del universo; sigue a Lynch por los rincones oscuros de nuestros pensamientos, por las miradas y por los personajes que pueblan un mundo diferente; observa a la vecina con la cara deformada por el plano que se acerca sigilosa cual cuervo y habla a la Dern en clave como si fuese el pájaro de mal agüero que va a soltar el mal y los sentimientos de escalofrío y suspense que rodean toda la película...
Vívela y en última instancia trata de comprerla... pero eso ya no importa, terminada la cinta la fascinación es tal que sólo deseas meterte de nuevo en este enorme universo que es la mente de David Lynch, el ultimo héroe de la función.
Lo mejor: las sensaciones que es capaz de transmitir la película, su banda sonora, Laura Dern (inmensa la escena en la que se deja caer contra la pared y condensa en su mirada todo el dolor del universo), la sensación de suspense extremo en todo el metraje, el sitcom conejil, todos los actores...
Lo peor: A Lynch (y filmografía) o lo amas o lo odias. A la película le ocurre lo mismo; que no hayan nominado al Oscar a Laura Dern y cosas como los abucheos en festivales me parecen ya el colmo de la estupidez (pero no sólo con Lynch, sino con Aronofsky o con cualquier profesional que muestra su trabajo en un escaparate como ese).
La frase: ¿Quieres ver?
El dato: 2 bajas en el cine en la mitad de la segunda hora de proyección.
Nota:
El trailer Italiano: contiene escenas no vistas en el americano.